Os IGNORANTES, que acham saber tudo, privam -se de um dos maiores prazeres da vida: APRENDER.

GUIA DE METODOLOGIA DA INVESTIGACION

 

 
PABLO  CASAL
     
 
       2. LA INVESTIGACION EXPLORATORIA
 
 
 
a) El significado de explorar
 
Explorar significa incursionar en un territorio desconocido. Por lo tanto, emprenderemos una investigación exploratoria cuando no conocemos el tema por investigar, o cuando nuestro conocimiento es tan vago e impreciso que nos impide sacar las más provisorias conclusiones sobre qué aspectos son relevantes y cuáles no. Podemos tener una gran voluntad y entusiasmo para estudiar la drogadicción, pero si desconocemos el tema deberemos iniciar un estudio exploratorio para empezar a conocerlo y familiarizarnos con él, para precisar mejor el problema que nos interesa resolver, o para comenzar a dar forma a alguna hipótesis previa que sobre la cuestión tengamos.
Notemos que, como desconocemos el tema, al iniciar la exploración no tenemos seguridad respecto de cuáles son las variables o aspectos importantes y cuáles no: ¿influirán sobre la drogadicción la televisión o el cine, la estabilidad de la pareja parental, la inestabilidad laboral? No lo sabemos y por ello, a un estudio exploratorio le exigiremos por sobre todas las cosas flexibilidad, lo cual implica explorar el mayor número de factores posibles puesto que aún no estamos muy seguros de ninguno. Si somos flexibles en el sentido apuntado evitaremos una búsqueda tendenciosa de información seleccionando solamente aquellas variables que nuestros prejuicios nos indican, con lo cual descartaremos ciertos otros factores que podrían ser importantes. Si estamos persuadidos que la drogadicción sólo se debe al color de cabello de las personas, un estudio exploratorio resultará superfluo toda vez que con él sólo buscaremos la confirmación tendenciosa de nuestra creencia. Explorar bien una selva es explorar toda la selva, y no seguir una única senda. Un mal estudio exploratorio suele echar a perder los subsiguientes estudios descriptivos y explicativos, con el consiguiente derroche de tiempo y esfuerzo, ya que partimos de una base equivocada.
 
 
b) Recolección de datos
 
Si aceptamos nuestra ignorancia, entonces nos decidiremos a explorar el tema, pero, ¿de qué manera? Fundamentalmente a través de la recolección de datos, lo cual puede realizarse de varias maneras.
Los datos que buscaremos no son solamente los que figuran en censos y estadísticas, sino en cualquier otro tipo de bibliografía que, aunque no contenga cifras ni cuadros, nos ayuden a empaparnos del tema. Por ejemplo libros o artículos que hablen sobre los métodos de prevención de la drogadicción, sobre procedimientos curativos o sobre teorías psicoanalíticas, conductistas, etc., que den su propia explicación sobre la cuestión. Podrá también buscarse información primaria a través de cuestionarios, entrevistas o dar un uso exploratorio a test como el de Rorschach. Podremos entrevistar a toda persona que por uno u otro motivo esté inmersa en el tema: un drogadicto, los padres del drogadicto, un hermano o un amigo, un profesional experto en la cuestión, un ex-drogadicto, etc.
 
 
Para recolectar datos tenemos aún una opción más épica: podemos despeinarnos, ponernos una ropa desprolija e ir a convivir con drogadictos en sus lugares naturales simulando ser uno de ellos. Esto es lo que se llama observación participante, y con ella podremos obtener información que por las técnicas anteriores no fue posible conseguir, sea porque los entrevistados no se animaron a decirlo, o porque directamente lo desconocían. Pero la observación participante tiene también su riesgo: encariñarnos con la droga o enamorarnos de una drogadicta podrá pervertir nuestra intención de objetividad y hacernos olvidar para siempre la metodología de la investigación.
Una última técnica exploratoria consiste en el seguimiento clínico de casos individuales a lo largo del tiempo: se supone que este camino nos dará una información mucho más profunda sobre la drogadicción y sus causas, ya que nos permite acceder a la infancia del sujeto, a sus íntimas motivaciones y creencias, y a sus proyectos más ocultos.
En suma: para explorar un tema relativamente desconocido disponemos de un amplio espectro de medios para recolectar datos en psicología y ciencias sociales: bibliografía especializada, entrevistas y cuestionarios, observación participante (y no participante) y seguimiento de casos clínicos. La investigación exploratoria terminará cuando, a partir de los datos recolectados, adquirimos el suficiente conocimiento como para saber qué factores son relevantes al problema y cuáles no. En este momento, estamos ya en condiciones de encarar una investigación descriptiva.