Os IGNORANTES, que acham saber tudo, privam -se de um dos maiores prazeres da vida: APRENDER.

EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

 

Mayte Cortés - Departamento de Comunicación  Universidad Abierta Interactiva
 
La irrupción y desarrollo de las nuevas tecnologías han provocado desde la década de los 70 una serie de cambios a nivel económico, laboral, educativo, político y de relaciones, configurándose lo que muchos autores han denominado Sociedad de la Información.
Los sociólogos señalaron esta fecha como el inicio de una nueva sociedad, algunos la llamaron post-industrial, otros post-moderna, e incluso Daniel Bell la denominó Sociedad del Porvenir. Esta nueva forma de hacer las cosas se caracteriza por la interconexión de sus individuos, por el poder de la información y del conocimiento (el cuarto o el primero, el debate está abierto) y por ser interactiva (todos pueden intervenir en su producción y/o consumo). La información está disponible y es accesible para todos.
Al mismo tiempo que la información ha pasado a ser un bien de consumo, que ha transformado los modos de vida de las personas de los países más desarrollados ha pasado a dominar el mercado político, económico y social. En esta nueva sociedad la calidad, la gestión y la velocidad de la información se han convertido en un factor clave de competitividad tanto para quien crea y dispone como para quien accede a esa información.
El papel de la educación universitaria
La Universidad, uno de los principales agentes educativos, está envuelta en todo ese maremagnum que caracteriza a la Sociedad de la Información. Por ello, debe atender a las demandas sociales que desde distintos ámbitos se realizan. Una de estas demandas es la educación multimedia, entendiéndola como aquella que da un uso de las nuevas tecnologías a los ciudadanos, permitiéndoles:
- Conseguir destrezas y actitudes necesarias para comunicarse (interpretar y producir mensajes) utilizando distintos lenguajes y medios.
- Promover el pensamiento creativo en el diseño de nuevas formas de aprendizaje.
- Desarrollar autonomía personal, un pensamiento crítico que le permita una adecuada toma de decisiones.
- Fomentar capacidades de organización y habilidades para la gestión de la información.
- Desarrollar una disposición positiva ante el cambio.
- Obtener una mayor tendencia a dar respuestas innovadoras ante situaciones no previsibles.




Todo esto va a suponer un compromiso de todos los participantes en dicha tarea (profesores y estudiantes) ya que lo que se pretende conseguir es entre otras, unir los valores que aportan las nuevas tecnologías y educar a personas emprendedoras, creativas y adaptables (pues de todos es sabido que vivimos en una sociedad en continuo cambio). Se puede decir que tiene la tarea de educar tecnológicamente. Este aprendizaje debe servir tanto para realizar las más complejas tareas profesionales como para tomar las más simples decisiones de la vida cotidiana.
La conexión existente entre la Sociedad de la Información y las universidades es fundamental, no sólo por la función educativa que tradicionalmente han venido desarrollado, sino porque en ellas se debe enseñar a pensar y a usar la tecnología para lograr una auténtica Sociedad del Conocimiento. Pero me temo que ésta forma parte de otro monográfico.